En nuestra colaboración anterior escribíamos:
—Que los políticos representan (como dirigentes “primarios”) los intereses del conjunto de la sociedad.
Ellos deberían ejercer el carácter mediador de la política generando el equilibrio necesario entre los dirigentes “secundarios”, que representan los diferentes intereses de cada sector de la comunidad.
—Que muchos políticos (no todos) son responsables de nuestra situación actual.
—Que si como sociedad fracasamos al elegirlos, debemos buscar las soluciones en nosotros mismos.
REFUGIO. Cuando los dirigentes políticos fallan, la sociedad puede refugiar su verdadero poder en los otros dirigentes, en los que conducen sus asociaciones intermedias. Si ellos se desempeñan sin corporativismo, con capacidad y honestidad intelectual, podrán defender los intereses de sus respectivos sectores y, al mismo tiempo, ser solidarios con el conjunto de la sociedad de la cual son parte.
Es que la conducta de estos dirigentes, como en los políticos, generará también conductas similares en su entorno y proyectará un ejemplo de sus organizaciones sobre la comunidad.
La suma de los procederes de estos dirigentes será una dura contención social contra cualquier acción espuria proveniente de otros poderes.
La pregunta es: ¿hemos elegido bien a los conductores de nuestras instituciones intermedias?
Hace pocos días un grupo de cartoneros de Buenos Aires donó 900 kilos de comida para los niños de Tucumán. Es emocionante cómo se agruparon para ayudar con sus magras pertenencias. Felicitaciones, señores cartoneros. Ellos supieron elegir dirigentes capaces.
Es que si todos fuéramos solidarios, a cada acción que hiciéramos recibiríamos el beneficio de otros cientos (¿de miles?) que también aportarían su esfuerzo. ¡Qué inteligentes estos cartoneros!
ENSEÑAR EL CAMINO. Es difícil, individualmente, encontrar el camino para participar. Sin embargo, hay cientos de empleados, profesionales, cuentapropistas, comerciantes, docentes, etc, etc, que prestarían sus esfuerzos solidarios.
Ese camino debe ser mostrado por los dirigentes de las organizaciones intermedias. Ellos tienen una gran responsabilidad para con sus pares que los eligieron y con la sociedad que cobija sus instituciones.
Los dirigentes sectoriales deben difundir las acciones solidarias de sus organizaciones con nuestra gente. Para aplaudirlos y apoyarlos. Y unirnos en el esfuerzo en beneficio de todos.
Deberíamos saber, por ejemplo:
—Si en medicina se ha elaborado un plan de salud para toda la provincia, que integre la práctica médica privada con la pública para beneficio de todos. O para el control de calidad de las prestaciones médicas, equipamientos, administración, prevención, o ... etc, etc.
-Si en ingeniería se ha elaborado algún plan para la resolución de los problemas hídricos de nuestra provincia o algún plan vial integrador que evite pérdidas de vida y mejore la circulación de la producción, o..., etc, etc.
—Saber qué ha pasado con un proyecto elaborado en arquitectura que fue propuesto a las autoridades para mejorar la calidad de vida de los habitantes de nuestra ciudad. Es interés de todos conocerlo y puede ser un ejemplo para todos, o... etc, etc.
—Si en jurisprudencia han elaborado algún proyecto que modifique el enfoque, casi exclusivamente litigante, de la práctica jurídica en nuestro medio o normas que fortalezcan nuestras libertades y nuestros derechos cotidianos, o... etc, etc.
—Si en la enseñanza primaria y secundaria, objetivo tan sensible a nuestra comunidad, con maestros y docentes injustificadamente mal pagos, han realizado una crítica y autocrítica proponiendo un proyecto que repare las injusticias y que beneficie al conjunto de la sociedad, o... etc, etc.
DIFERENCIAS.
—Si en el comercio se ha elaborado algún proyecto para conocer, y evitar, las causas por las cuales todos los elementos que se comercian en nuestra ciudad son siempre casi un 20 % más caros que en Santa Fe con el consiguiente deterioro económico de la gente, o... etc, etc.
—Si en el notariado, en los empleos públicos y privado, en las obras sociales y mutuales, cada gremio, cada sindicato, o... etc, etc, se ha elaborado algún proyecto que beneficie a ellos mismos y a la comunidad en su conjunto, etc, etc.
Indudablemente que, más allá de la autocrítica que debemos hacer, hay muy buenos dirigentes. Por eso, si estos proyectos existen, es importante difundirlo a la sociedad.
Conocerlos impulsará a imitarlos e, inclusive, a adherirse a su concreción en el trabajo. Así, cada uno podrá elegir dónde ofrecer su tiempo para dedicárselo a lo público.
Conducidos por dirigentes capaces, con cada acción solidaria que se hiciera, se recibiría el beneficio de otros cientos (¿de miles?) que también aportarían su esfuerzo mancomunado.
Pero lo más importante es que ayudarán a consolidar a la sociedad tras fines comunes y lograr una Nación mejor.
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