Nada indica que nuestros gobernantes hayan adoptado definitivamente el rumbo correcto pero, aún tienen nuestras esperanzas. La Oficina Anticorrupción tiene por misión investigar actos corruptos ya consumados. Sin embargo, los conocimientos científicos modernos señalan que sus funciones deberían ser diferentes, y prevenir la corrupción futura, la que todavía no ha ocurrido.
Investigaciones sobre corrupción, en casi todos los países del mundo (1), comprobaron sus diferentes modalidades de acción, que a continuación se desarrollan.
GOBIERNOS Y CORRUPCIÓN. Cuando la corrupción es mayor, se invierte mucho menos en educación y salud y mucho más en obras públicas. Los proyectos son elegidos no por su valor para la sociedad sino por la potencial capacidad de recibir dinero bajo cuerda. Los candidatos que prometen terminar con la corrupción, casi siempre abandonan su lucha y, a veces, enriqueciéndose ellos mismos a costa del Estado. Algunas veces son juzgados por sus rivales políticos. Se pierde tiempo. La justicia es lenta, o el juicio se dirige hacia un juez amiguista. Lo mejor es ayudar a la Justicia en lo que se pueda. La búsqueda de los hechos corruptos de gobiernos anteriores es sólo para distraer a la gente, y amontonar más burócratas. La democracia es una ayuda cuando cuenta con: una prensa libre, una fuerte oposición política, una justicia independiente, y una sociedad civil sana.
BUROCRACIA Y REGULACIONES. Regulaciones son los trámites obligatorios para realizar cualquier gestión. Los países pobres y de ingresos medios tienden a tener más regulaciones —más trámites— que los países ricos, y por consiguiente a ser más corruptos. En los de mayor cantidad de regulaciones el público tiene que pagar más sobornos y existe mayor corrupción. Gran parte de ella en América latina, Asia y Africa se debe a un exceso de regulaciones gubernamentales para realizar cualquier gestión. Con ella, cada paso burocrático es una oportunidad para que el agente del Estado espere una coima. En general, pocas veces piden sobornos. Pero dilatan tanto los trámites, “cajoneándolos”, que no se encuentra más remedio y soborna pues ya no cree que, con su sola acción, podrá cambiar las cosas.
En la Argentina hacen falta 15 trámites y 68 días para registrar una empresa de un solo empleado. En Nueva Zelanda 2 trámites en un solo día. Nueva Zelanda se halla en el 3er. lugar de transparencia y la Argentina en el 92º.
LEGISLAR REGLAS ANTICORRUPCIÓN. Se deducen pocas y claras reglas efectivas contra la corrupción, que es tarea exclusiva de los legisladores:
1º) Desregular los trámites burocrático-administrativos. Legislar para implementar un sistema anticorrupción, que acelere los trámites requeridos al ciudadano para cualquier gestión.
2º) Publicar los actos de gobierno, y asegurar el libre acceso a la información para garantizar el Estado de Derecho.
3º) Gastos del Estado: El Presupuesto debe destinarse a educación, salud, justicia y seguridad promoviendo y controlando las inversiones privadas en obras públicas.
4º) Participación y control del ciudadano de los servicios comunitarios: padres en las escuelas, vecinos en las comisarías y en los hospitales, etc.
Los legisladores pueden —y deben— mejorar la iniciativa del Ejecutivo sancionando las normas de funciones adecuadas para la Oficina Anticorrupción. El pueblo aceptará una importante retribución para quien asuma su titularidad, si son exigentes los requerimientos y claras las reglas de sus funciones.
En definitiva, ellos deben ser los responsables —y beneficiarios— de señalar el camino correcto, y de evitar un nuevo fracaso. No podemos —no debemos— aceptar más de lo mismo.
Notas:
1) Banco Mundial, Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos, Transparency International, otros (decenas).
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