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27.02.2005  |  EL DIARIO de Paraná
Resolver la controversia: Políticos y Sociedad
 

Existe un desencuentro entre nuestra sociedad y los políticos. Se afirma que los “políticos son así porque así es la sociedad de donde devienen”. Y esto puede ser verdad... pero no tanto.

No es verdad porque la mayoría de los políticos ha conformado una subcultura que los diferencia de la sociedad; se apartan de sus fines sólo en beneficio propio.

La parte de verdad es que, el ejercicio de la política sin la participación de la sociedad, por propia negligencia, facilita la desidia de los políticos.

Los políticos creen que pueden resolverlo todo y la sociedad espera que el Gobierno les resuelva todo. Esta concepción inestable explota ante los desatinos de los dirigentes pero la sociedad es quien paga con vidas y pertenencias. El incendio de la discoteca Kheyvis, en 1993, con 17 muertos, la hepatitis “A” en Paraná, la inundación en Santa Fe, el desastre de Cromagnon, etc. son algunos ejemplos recientes.

TENSIÓN SOCIAL Y POLÍTICA. Comúnmente los ciudadanos se rigen por algunos parámetros éticos. En la política no siempre es así, no porque todos los políticos sean delincuentes sino porque la mayoría esta fuera de su propia capacidad, por falta de idoneidad, en la tarea que aceptaron ejercer.

Este desfase entre la función y su desempeño, crea una crisis de representación entre la sociedad y sus dirigentes. Así nace la sospecha de corrupción generalizada, justificada a veces y otras no. Entonces, la sociedad, en una postura demasiado cómoda, levanta el dedo acusador y dice “todos son iguales”.

EJERCICIO IDÓNEO DE LA FUNCIÓN. Las condiciones de los servicios que presta el Estado y las instituciones de la República han sido degradadas constantemente durante los últimos cincuenta años. Nadie echa culpas a este Gobierno. Pero nadie, tampoco, debe echar culpas hacia atrás. Quien lo haga corre el riesgo de encontrarse reflejado en su propio espejo. La historia sólo sirve para no repetir errores.

Es muy difícil la tarea del político, sobre todo cuando la sociedad tiene necesidades tan urgentes y tan variadas. Después de cada elección se necesita un grupo numeroso de gente para ocupar los niveles dirigenciales intermedios y, sin dudas, hay problemas de calidad de los recursos humanos que se acercan a la política. Un equipo armónico e intelectualmente capacitado para cada circunstancia es muy difícil de hallar, aún para el gobernador o el intendente más experimentado.

Debemos estar conscientes que nunca contaremos, en las diferentes áreas de gobierno, con dirigentes capaces de resolver todos los problemas, menos aún preverlos. Una sociedad madura descree de un dirigente salvador.

Esta realidad socio-política nos impone, además de elegirlos, dos obligaciones adicionales. Una, es controlar que su gestión transcurra por caminos éticos, (1) y otra, contribuir a remedar sus falencias.

NEGLIGENCIA SOCIAL. Dejar librado los dirigentes a su propia iniciativa implica una negligencia de la sociedad que los eligió o convalidó su elección cuando fue a votar. La democracia es muy importante como para dejarla sólo en manos de los políticos

Los dirigentes, en el mejor de los casos, se hallan dedicados a resolver los problemas cotidianos. Imaginar el futuro y prever consecuencias, si pretendemos corregir la realidad que nos toca, es un ejercicio intelectual en el cual debemos participar todos.

No es necesario dedicarse a la política partidaria. La sociedad debe abrir canales de participación creando espacios de poder social que le permita una interrelación madura con sus políticos para impulsar proyectos y obtener la solución a sus problemas.

ASOCIACIONES INTERMEDIAS. Es muy difícil que una sola persona pueda ser escuchada salvo a través de las asociaciones intermedias. Casi todas las disciplinas relacionadas con la vida ciudadana se hallan organizadas en asociaciones que las representan. Estas instituciones deben interesarse solidariamente por el bien común, aunque más no sea por el egoísmo de cuidar sus propios intereses concomitantes con los de la sociedad. Deben estar al frente de emprendimientos inter- y trans- disciplinarios proponiendo políticas y acciones acordes con sus especialidades: de salud, jurídicas, de ingenierías, arquitectura, urbanismo, hídricos, ecológicos, ambientales, empresariales, ONG, etc. La participación multidisciplinaria, para resolver determinado problema, creará espacios de poder social que equilibrará y colaborará con el poder político para mejorar la realidad.

EJEMPLO. La endemia de la Hepatitis “A” en nuestra ciudad muestra el desencuentro existente entre la sociedad y sus dirigentes y puede ser un ejemplo de soluciones trans-disciplinarias, con la formación de un polo de poder social, que incumbe a numerosas sociedades intermedias. Esta acción no altera los niveles de responsabilidad.

1.- El Gobierno es el primer responsable de la prevención y aplicación de las soluciones que origina la hepatitis “A”.

2.- Las entidades intermedias son los segundos e indiscutibles responsables y pudieron haber formado un polo de poder social multidisciplinario que guiara al gobierno en sus acciones:

a) la Facultad de Ciencias de la Vida y de la Salud de la Uader, como ente académico universitario financiado por el Estado, debería estar integrada a la sociedad que la sostiene y estudiar y proponer soluciones a sus problemas;
b) las asociaciones de la salud, académicas, científicas o gremiales: proponer la creación de sistemas que aseguren el control de todas las patologías;
c) asociaciones empresariales: elevar los parámetros socioculturales de un sector poblacional abrirá canales de emprendimientos para sus asociados, las empresas más exitosas están integradas a la sociedad;
d) asociaciones de ingenieros: participar en la propuesta de proyectos sanitarios fundamentales para el manejo de las aguas;
e) los arquitectos y urbanistas: determinar parámetros del desarrollo urbano y atender a la demanda de nuevas necesidades;
f) las ONG: porque están involucradas en acciones de bien común;
g) las jurídicas porque sus conocimientos de las normas viabilizarían las propuestas;
h) y aun las inmobiliarias, aparentemente ajenas a estos problemas, porque es su interés mejorar el espacio ciudadano
i) asociaciones educacionales, vecinales, ecologistas, gremiales y muchas otras, deberían estar involucradas en proyectos transdiciplinarios que también les son propios.

3.- Cada ciudadano es responsable de ejercer su derecho a reclamar el cuidado de su salud y de su familia.

APELACIÓN. Los políticos deben aceptar que solos no modificarán la historia, que el futuro esta únicamente en el pueblo, que deben facilitar la participación ciudadana convocando, en forma transdisciplinaria, a las asociaciones intermedias e individuos destacados para recabar soluciones y generar ideas y proyectos en todos los ámbitos de su quehacer. Serán los primeros beneficiarios y facilitarán la gobernabilidad.

Los dirigentes de las asociaciones intermedias públicas o privadas, de cualquiera de ellas, pueden convocar a las otras a la creación de grupos inter- o trans-disciplinarios para resolver problemas que son de su incumbencia al mismo tiempo que, solidariamente, protegen sus intereses concurrentes con el resto de la sociedad. Ellos tienen la oportunidad de marcar un hito en la maduración social de nuestra comunidad.

Sugerencia: Nadie debe utilizar, en forma espuria, el esfuerzo de los demás.

Nota: (1) “Los Legisladores y la Of. Anticorrupción”, EL DIARIO, de Paraná, 10/03/2004.

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