Aparentemente, ninguna organización intermedia de profesionales, culturales, religiosas, gremiales o políticas, se ha manifestado públicamente sobre una de las noticias más importantes para nuestra vida ciudadana.
En “El Diario” del 27 de abril se publicó una información en donde se dio cuenta que los diputados Eduardo Solari y Osvaldo Fernández presentaron un “proyecto de ley propiciando la convocatoria a un congreso Provincial de Educación”.
Magnitud del proyecto:
Es que es imposible despegar la educación de la idea de futuro al que una sociedad aspira. Es el único camino para superar el encarcelamiento social en que hemos descendido por falta de una conciencia del ejercicio de la libertad y del espíritu de la nación que sólo nos puede dar la educación.
Participación social:
Más allá de que este proyecto debería ser apoyado por los legisladores de todas las expresiones políticas, su tremenda importancia, en el futuro de nuestros destinos como nación, debe movilizar a toda la gente que puede, y debe, intervenir en el debate de su discusión. En su concreción no debe faltar ninguna expresión cultural de la sociedad. Las organizaciones de periodistas, escribanos, abogados, médicos, ingenieros, arquitectos, docentes, en fin, todas las profesiones, culturales, políticas y religiosas deben participar en este proyecto.
Si la sociedad deja librado este congreso a los arbitrios de unos pocos, los peligros de su ideologización o , su contrapartida, la dogmatización (recordemos el Congreso Pedagógico en la época de Raúl Alfonsín), debe alertarnos para que toda la sociedad participe, con todos sus estamentos y potencial grupal e individual. La participación de todos brindará la conjunción entre los preceptos pedagógicos más modernos y el respeto por la dignidad de las personas.
La educación y la consecuente formación de los argentinos son demasiado importantes como para dejarla sólo en manos de los docentes y los políticos.
Precongreso
El proyecto deberá prever reuniones previas para tratar con antelación temas cuyo análisis pueda ser más fructífero y se enriquezca con los aportes de todos.
Una educación debe ser concebida como enseñanza formal y transversal que transmita valores fundamentales en la formación de las personas para que obtengan una noción exacta de su propia libertad y responsabilidad ante la sociedad que los contiene. La enseñanza puede modificar e inducir hábitos sociales: el respeto por las leyes y las normas, la educación vial, la solidaridad y la responsabilidad, afinación por la ecología, la vida sana, el deporte, investigación, creatividad, fundamentos y respuestas para la futura vida laboral. Es, además, el canal idóneo en la lucha contra las drogas, contra la violencia, etc.
Docentes
Los docentes, junto con los padres, tienen la función de imbuir a los alumnos de los valores de la argentinidad. Ellos construyen la Nación.
El docente, por su importante función para el país, debe ser remunerado, equitativamente, equiparándolo a los sueldos de la Justicia, y poder acceder a premios que distingan su esfuerzo, significativamente por dos aspectos de su ejercicio docente: el amor a los alumnos y su actualización pedagógica.
Los docentes han perdido mucho- en salarios, en prestigio social, en capital cultural-y su autoestima está muy golpeada. Hay que devolverles autoridad y recuperar su jerarquización para ejercer, con idoneidad, su tarea en el aula. Como contrapartida, deberán hacer una autocrítica que supere dirigencias amiguistas o partidaristas y depurar sus instituciones de aquellos docentes, ejemplos de anti-argentinidad, cuya continuidad es la razón de su desprestigio.
En consonancia, deben ser considerados los correctivos o puniciones necesarios, aun la exoneración, cuando el docente desvirtúa su función por negligencia o por beneficios espurios, desmereciendo los buenos docentes.
Padres
Los padres deben integrarse, formalmente, al quehacer de la escuela. Son los que más derechos y obligaciones tienen en el cuidado de la formación de los hijos. Deben colaborar en el controlar de todas las funciones de la escuela; desde la calidad pedagógica hasta de las condiciones edilicias. En este quehacer reconstruirán su liderazgo paterno.
Escuelas
Las escuelas deber ser transformadas en ámbitos seguros y atractivos. Es inconcebible la enseñanza-aprendizaje sufriendo más de 35 grados de calor a la sombra o con fríos debajo de cero grado, sin calefacción ni refrigeración.
La escuela debe permanecer abierta a la comunidad los siete dias de la semana . cumplidas las tareas docentes, debe dar cabida a todas las manifestaciones culturales formativas de integración social, de docentes, padres, alumnos y de la comunidad poblacional de su locación.
Alumnos
Como educados, deben adquirir la cultura del trabajo, del esfuerzo, de la superación y de la creatividad para poder ser útiles a sí mismo y a la nación a la que pertenecen.
Finalmente, los representantes de todas las instituciones participantes deben conformar una comisión ad hoc para el control de la ejecución de las normas que expida el congreso.
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