Inicio

 
 
Volver a publicaciones
 
19.02.2010  |  EL DIARIO de Paraná
Incorporación de equipos técnico-profesionales
a la Política
 

La realidad social demanda la incorporación de técnicos-profesionales al ámbito de la política.

La “crisis de las estructuras partidarias ha mellado la excelencia de los cuadros dirigenciales” con una creciente degradación argumental y analítica del mensaje político”, tal vez, porque ese mensaje esta direccionado, en consonancia con nuestra realidad educativa, a los sectores más postergados.

Si bien “todos los hombres, por estar dotados de razón, son intelectuales”, el político hace mayor uso del sentido de intuición mientras que el técnico-profesional tiende más al pensamiento.

Estas diferencias producen cierta tensión entre estas dos expresiones que se complementan.

El político, militante de acción, busca transformar la realidad desde el ejercicio del poder. En su práctica, desarrolla un gran sentido intuitivo de las conductas humanas para trasmitir sus ideas al universo, en busca del reconocimiento popular y del respaldo electoral. Ello le impone un desarrollo comunicacional mediante la palabra privilegiando la retórica. A veces, desalienta porque habla mucho y dice poco.

El técnico-profesional tiende más al pensamiento como una forma de valorar su formación intelectual. Hombres y mujeres disciplinados capaces de trabajar en grupos de reflexión, mediante el análisis, “desarrollando sistemas de ideas que armonizan lo socio-cultural y económico". Se autoconvocan ante la obligación cívica de que el país retome un rumbo de prosperidad. A veces, no se los comprende, es que, dicen mucho pero, hablan poco.

El aspecto comunicacional del político, que privilegia la retórica, lo diferencia del técnico-profesional habituado al pensamiento con usual introspección.

De esta forma, el político tradicional no siempre aprecia, en su magnitud, los valores del especialista y, cuando asume el poder, prefiere las amistades cercanas quienes, con sus improvisaciones, generan severos errores con consecuencias de ingobernabilidad.

Hoy la sociedad prefiere el liderazgo de quienes reconocen los equipos técnicos-profesionales con sus elaboraciones programáticas, como esenciales en la función administrativa de la cosa pública.

Es que, el entramado social y sus múltiples demandas, exige el ejercicio de un tipo de administración que solo puede ser desarrollada por especialistas que demuestren conocimientos y experiencias. Ello no impide que las políticas la determine el político.

Hoy, la UCR de Entre Ríos, con la aceptación de sus dirigentes, recorre los arduos caminos hacia la modernidad de la acción política.  Por nuestra propuesta, el año pasado, el Congreso de la UCR aprobó la creación de un nuevo órgano partidario; El Instituto de Estudios, Investigación y Capacitación, a cargo de un Rector elegido en elecciones internas.  El Rector designó, en el Instituto, tres Directores.

Se crearon comisiones de estudio integradas por técnico-profesionales afiliados, de toda la provincia,  con la misión de estudiar y elaborar documentos con propuestas programáticas en las áreas respectivas.

Las Comisiones de Salud, Educción, Seguridad y Asuntos Agropecuarios, entre otras muchas, han emitido sus respectivos “documentos base de ideas para una propuesta programática". Estos documentos fueron elevados a consideración del Comité Provincial que determinará su tratamiento posterior, posiblemente,  por una asamblea provincial en cada temática.

Quienes propiciamos estos estudios no pretendemos conocer todas las soluciones de las complejas necesidades sociales. No partimos de cero ni pretendemos cambiarlo todo. Proponemos un cambio, como proceso gradual e incremental, sin deterioro de lo existente.

De ser aprobadas, estas propuestas, en las respectivas instancias partidarias de la UCR, aspiramos a dar participación en la discusión y enriquecimiento a todos los sectores sociales –asociaciones, gremios, partidos políticos, etc.- para transformar estas propuestas en políticas públicas de Estado que faciliten la gobernabilidad cuando se implementen y perduren, en el largo tiempo, más allá de gobiernos circunstanciales.

Así la UCR ha iniciado su modernización hacia una mayor inserción social y la meta puesta en su próximo gobierno.

El éxito de un gobierno se halla en sus resultados contra la pobreza. Ésta se ha incrementado dolorosamente, sin pausas, en los últimos veinte años. Debemos cambiar.

Para el cambio, es imperioso estudiar cada problemática social y reimplantar la moral y la ética como forma de gobierno. Valores que pertenecen al patrimonio histórico de la UCR. Con la decisión política de cambiar.

El cambio es posible. La sociedad, el pueblo, la gente, todos juntos, lograremos el cambio.
Todos juntos, ¡podemos!


Volver a publicaciones
 
Diseño ERG