Salud y Bienestar

Día internacional de la mamografía


La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado a octubre el Mes Internacional de la Mamografía con especial dedicación al cuidado en el cáncer de mama.

Los Estados Unidos han promulgado, por ley, que el tercer viernes de octubre de cada año, se celebre el Día Nacional de la Mamografía. También en España y otros países europeos, el Estado y organizaciones civiles dedican, en este mes, sus esfuerzos a la lucha contra el cáncer de mama señalando a la mamografía, como el principal aliado.

Es que la realización de mamografías ha salvado tantas vidas de mujeres, que su celebración es un reconocimiento universal de sus beneficios y como impulso a la educación en la lucha contra el cáncer de mama.

¿Por qué es importante realizar una mamografía? El uso de la mamografía es lo único que puede revertir que el cáncer de mama siga siendo la principal causa de muerte por cáncer en las mujeres de nuestro país.

Es una enfermedad que se puede diagnosticar precozmente, antes de que se note algún síntoma. La mamografía detecta lesiones mamarias en las fases tempranas, hasta tres años, antes de que se hagan palpables, permitiendo aplicar tratamientos mínimos (cirugías conservadoras) que casi no dejan secuelas físicas ni psicológicas. Más aún, son tan enormes las ventajas de la realización de mamografías periódicas que el hallazgo de lesiones preinvasivas (“cáncer in situ”) aseguran una curación en casi el 100 % de los casos.

Ningún examen manual puede reemplazar a la mamografía. Aun para especialistas avezados es casi imposible detectar, manualmente, la existencia de tumores muy pequeños y menos aún de lesiones que aún no forman tumores pero que ya son procesos malignos.

Por eso a la mamografía se la llama …

“la imagen que podría salvarle la vida”

¿Qué es una mamografía?

Es un procedimiento radiográfico simple e inofensivo con muy pequeñas dosis de rayos, que muestra una imagen detallada del tejido mamario, revelando alteraciones mucho antes de que se manifiesten clínicamente.

¿Cómo se realiza? Durante el examen, una técnica especialista en mamografías posicionará la mama sobre una plaqueta del equipo y con una paleta procederá a su suave compresión durante pocos segundos para realizar la toma de la imagen.

¿Cuándo debe realizarse? Edad: el simple paso del tiempo acrecienta el riesgo de sufrir cáncer de mama. A mayor edad, mayor riesgo. Lo ideal es hacerlo a partir de los 40 años. En los casos en que este riesgo se halla aumentado por otros factores como tener madre o hermanas que hayan padecido cáncer de mama (en especial antes de sus menopausias) se recomienda la primera mamografía entre los 30 y 35 años, repitiéndosela según los hallazgos y el criterio médico.

Día del ciclo: la mamografía se puede efectuar en cualquier etapa del ciclo femenino. Sin embargo, si no existiera urgencia, se sugiere realizarla en las primeras semanas pues en los últimos días la sensibilidad mamaria está aumentada. En quienes no utilizan métodos anticonceptivos y podrían estar embarazadas, es aconsejable realizar la mamografía en la primera semana del ciclo.

¿Cómo prepararse para realizar una mamografía? No usar desodorantes, talcos o perfumes en axilas o mamas pues pueden aparecer en la mamografía como depósitos cálcicos. Llevar consigo el estudio mamográfico anterior.

¿Es dolorosa? La mamografía es una prueba indolorosa. La técnica tratará de hacerla sentir cómoda pero es necesario que compriman suavemente las mamas, entre dos láminas de plástico, sólo por algunos segundos. Sentirá únicamente la presión necesaria para disminuir su espesor para una mejor visualización del tejido mamario. La leve inmovilización de la mama evitará falsas imágenes o imágenes superpuestas y mejorará el diagnóstico. Además, el menor espesor de la mama, por la compresión, requerirá menor dosis de rayos.

Aquellas mujeres con mamas muy sensibles, que aducen cierto malestar durante la compresión, pueden realizarla al principio del ciclo, en aquellos días de menor sensibilidad.

¿Cuáles son los beneficios de la mamografía? Permite el diagnóstico temprano de alteraciones del tejido mamario. Estas lesiones pueden corresponder a procesos malignos que se hallan en la etapa preinvasiva llamados “carcinomas in situ”, que logran un 100 % de curación, o de pequeños tumores cuya curación superan el 95 % de los casos y cuyo tratamiento permite la preservación de la integridad de la mujer.

Una mamografía negativa le brinda a la mujer la tranquilidad de estar controlando cualquier proceso que pudiera generarse en sus mamas.

LIMITACIONES. La mamografía puede diagnosticar entre el 85 y el 90% de los proceso malignos pero, ante imágenes que no son claras, es una guía para recurrir a otros métodos complementarios. Imágenes que presentan dudas pueden responder simplemente a la propia involución del tejido mamario que va cambiando sus estructuras con la edad. También, cirugías anteriores proyectan cicatrices como imágenes anormales. En estos casos, contar con un estudio mamográfico anterior permitirá la comparación evolutiva y ayudará a un mejor diagnóstico.

¿Que pasa si aparece una imagen dudosa? La mayoría de las lesiones dudosas que aparecen en una mamografía resultan ser benignas por lo que no debería alarmar de antemano si se solicitan tomas mamográficas especiales, una ecografía o inclusive biopsias para aclarar los resultados.

Los implantes mamarios —siliconas o salinos— presentan la dificultad de ser radioopacos ocultando parte de la mama que obligan a tomar placas mamográficas adicionales o apelar a otros estudios complementarios como la resonancia magnética o la ecografía.



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