Un tema universal Sexualidad

Evolución ancestral

No sabemos “por qué” estamos en este mundo, pero, sí,para qué”.

Desde del primer indicio de vida, de la aparición de la primera bacteria en la tierra, hace unos 4.800.000.000 de años, hay un solo mandato que persiste en esta larga evolución de las especies, hasta llegar a nosotros, el “para qué” de nuestra presencia en el mundo.

Nuestros ancestros

Ese “para qué” es el mandato y la capacidad de procreación como medio “para sostener las sucesivas especies en su evolución filogénica” (desde la primer bacteria pasando por los orangutanes hasta llegar el ser humano, a nosotros).

En ese mandato, la libido, como manifestación de la sexualidad, es la atracción que conlleva a la procreación y, consecuentemente, a la evolución de las especies.

En esta larga evolución, el ser humano hace apenas, 200.000 años que se puso de pie, comenzó a caminar y hace sólo unos 30.000 años que surgen las primeras manifestaciones culturales como las conocemos actualmente.

La sexualidad, -la genitalidad, la libido, la relación con los padres, con los hijos, con su pareja, el “amor”, la solidaridad, …., en realidad, la vida toda, en la evolución humana, es consecuencia de ese mandato.

Dilema existencial: no sabemos el por qué existimos en este mundo.

La filosofía nunca estará ausente del tema de la sexualidad. El significado existencial, de lo que pasó hace 4.800 millones de años, está más allá de nuestra capacidad de comprensión y sigue siendo una incógnita.

Aunque, como base fundamental de la existencia y, tal vez del universo, los seres humanos, en nuestras interacciones, tenemos una conciencia, un sentimiento acerca de lo que está bien y lo que está mal.

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