Un tema universal Sexualidad

Miedo sexual femenino

Aunque los miedos que puede padecer la mujer son múltiples, se diferencian del varón en que la mujer comparte, con frecuencia (y sin pudor, por lo menos con sus mejores amigas), cualquier episodio que no va bien en la cama, ello le hace más fácil sobrellevarlo sin dramatizar.

Miedo sexual femenino

Algunas mujeres, cuando comparten íntimamente con su pareja, pueden tener una serie de pensamientos turbadores durante la relación sexual que alteran el disfrute del momento. En la mujer el miedo puede aparecer antes de practicarlo por temor a la incertidumbre que les crea. Hay también miedo al dolor durante la relación y complejos físicos respecto a su cuerpo ante la desnudez.

Los miedos femeninos más frecuentes son:

  • el embrazo no deseado es lo que más pone insegura a la mujer cuando el varón no quiere usar preservativo. Es que, el hecho que un varón encuentre muy atractiva a una mujer incita sus deseos de no cuidarse durante el encuentro sexual con ella.
  • su segundo miedo tiene que ver con la transmisión, consecuentemente, de enfermedades venéreas
  • no tener el control de la situación: la mujer teme que el varón no entienda un «no» como respuesta. Es una constante, en ella, su temor al consentimiento obligatorio y se desarrolle alguna actividad corporal indeseada, que la humille, durante el acto sexual. Imaginar que puede llegar a ser sometida y no respetada en lo sexual ocupa uno de los grandes miedos de la mujer. Lo razonable es aprender a decir no.
  • no sentirse atractiva es otro fantasma que aparece en la cama al no sentirse suficientemente “bella” y atractiva o que no la deseen. No se siente cómoda con su cuerpo y no quiere mostrarlo. La baja autoestima no les permite liberarse de esta preocupación.
  • temor de no satisfacer sexualmente: muchas mujeres piensan, aún, que son responsables del placer de su pareja pudiendo dar paso sentimiento de culpa o a la ansiedad.
  • temor de no llegar al orgasmo: por su característica afectiva, la mujer se preocupa tanto por el bienestar del otro y por su satisfacción que, a veces, termina anulando el propio deseo. Solo el 18,4 % de las mujeres confesaron llegar al orgasmo a través del coito, mientras que un 36,6 % afirmaban que para ello necesitaban también la estimulación del clítoris donde tiene tantas terminaciones nerviosas que dispone de una mayor sensibilidad.
  • temor a la penetración: por considerarlo un acto agresivo y poco atractivo, quizás porque le duele o teme un embarazo no deseado. Es que, el sexo, indefectiblemente, termina en un coito.
  • miedo a la infidelidad: sospechar que tu pareja tiene otra relación o que fantasea con otra persona, seguro te impedirá ser libre en la cama.
  • agobio por tener que hacer, en algún momento, una felación: para algunas mujeres el sexo oral representa algo poco atractivo
  • hace tiempo que no tengo sexo con nadie aunque, lo deseo: esa preocupación hace que el modo de relacionarse con los demás se altere hasta el punto de transmitir ansiedad, miedos o inseguridades.
  • Temor a que la pareja piense en otro u otra mientras lo hace

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 + 13 =