Un tema universal Sexualidad

Sexualidad: Investigaciones

Los estudios por imágenes durante estímulos visuales llevados a cabo por la Psicóloga Meredith Chivers y col., permiten interpretar algunos puntos oscuros de la sexualidad de la mujer y del varón, especialmente la femenina, para los que no se tiene, aún, una explicación certera.

En esos estudios, M. Chivers demostró que un mismo estímulo sexual provoca respuestas genitales diferentes en la mujer y en el varón.

La investigación incluyó a mujeres y varones heterosexuales, mujeres y varones homosexuales y transexuales de hombre a mujer.

Se les mostraron ocho películas que proyectaban actividad sexual entre:  

  • mujer-varón
  • varón-varón,
  • mujer-mujer,
  • un hombre masturbándose,
  • una mujer masturbándose,
  • una mujer haciendo ejercicios,
  • un hombre paseando desnudo por la playa y
  • una película con chimpancés (bonobos) teniendo relaciones sexuales.

Concomitantemente con la muestra de las películas se registraron las mediciones de ambas excitaciones sexuales genitales, la subjetiva y la objetiva, en forma diferenciada.

Medición de las respuestas

Los investigadores medían la respuesta de excitación ante estas películas de dos maneras: 

  • La respuesta objetiva, es aquella que es ajena a la esfera consciente, es decir, la persona objeto del estudio no la puede impulsar ni tampoco detener o modificar.

Para la medida objetiva de las respuestas a los estímulos, los participantes se hallaban sentados a una silla.

En los varones se utilizó, durante las proyecciones de las películas, registros de pletismografía peneana que cuantifica el aumento del diámetro del pene.

Plestimógrafo

En la mujer se utilizó, durante las proyecciones de las películas, registros de fotoplestimografía vaginal que mide el aumento de vasocongestión en el epitelio vaginal.

  • La respuesta subjetiva o consciente, se refiere a lo que los sujetos investigados sienten y pueden expresar en el momento de la prueba.

Para la medida de la respuesta subjetiva se les dio, a cada uno, un instrumento con diferentes señaladores o botones en el que podían marcar lo excitados que ellos se sentían subjetivamente.

En esos estudios, Chivers demostró que un mismo estímulo sexual provoca respuestas genitales diferentes en las mujeres y en los varones.

Estos resultados sugieren que las características del estímulo necesarias para evocar la excitación genital son muchas más y muy diferentes en las mujeres que en los varones.

Interpretación psico-fisiológica de los resultados

  • los varones heterosexuales se excitaban subjetiva y objetivamente al ver escenas heterosexuales
  • Los varones están generalmente más interesados y tienen una mayor respuesta frente a la representación visual que despiertan los estímulos sexuales, en comparación con las mujeres.
  • Las mujeres muestran una disociación entre lo que sienten, subjetivamente, ante los estímulos y lo que, objetivamente, indican los estudios mediante el pletismógrafo. Es decir, expresaban que no sentían excitación cuando sí la había o viceversa.

Varón:

  • Las puntuaciones objetivas y subjetivas concuerdan perfectamente. En los varones sus mentes y sus genitales están de acuerdo.

 Mujer:

  • En la mujer la cosa es totalmente diferente.
  • En el caso de las mujeres -sobre todo las heterosexuales- la mente y los genitales parecían no pertenecer a la misma persona,
  • En las mujeres no había concordancia entre lo que ellas decían subjetivamente y lo que marcaba objetivamente el fotopletismógrafo.
  • Viendo relaciones heterosexuales las mujeres informaron de mucha más excitación que sus registros objetivos con el fotopletismógrafo. 
  • Viendo sexo entre varones homosexuales informaron, también, de menor excitación que la que demostraban los registros objetivos.
  • Durante las escenas de lesbianas, las mujeres heterosexuales decían que no se habían excitado pero sus vaginas indicaban lo contrario.
  • Entre las voluntarias lesbianas las dos lecturas, objetivas y subjetivas, convergían cuando las escenas eran entre mujeres, pero,
  • cuando había relaciones entre hombres homosexuales en pantalla, las lesbianas decían que sentían menos excitación de la que, en realidad, marcaba el registro fotoplestimográfico.

Las mujeres respondieron mucho más

  • a la mujer haciendo ejercicios de estiramiento que al hombre paseando desnudo y
  • su flujo sanguíneo vaginal, que marca la excitación objetiva, aumentó claramente (aunque menos que con el sexo entre humanos) al ver las escenas sexuales entre chimpancés bonobos.  

Estos resultados destacan la discordancia entre lo que dice el cuerpo y lo que dice la mente de la mujer.

En las mujeres -sobre todo las heterosexuales- la mente y los genitales parecían no pertenecer a la misma persona, no había concordancia entre lo que ellas decían sentir subjetivamente y lo que marcaba objetivamente el fotopletismógrafo.

Subjetivamente tanto las mujeres homosexuales como heterosexuales decían que no había excitación, aunque, objetivamente, sí la había.

A pesar de que las mujeres se declararan homo o heterosexuales mostraban todas ellas una fuerte respuesta genital con todo tipo de escenas, fueran varones con varones, varones con mujeres o mujeres con mujeres.

Es importante aclarar que la excitación de la mujer heterosexual con la imagen de otra mujer no implica, una tendencia homosexual sino, que tiene explicaciones en su sensibilidad y no, necesariamente, por que desee tener sexo con otra mujer. Lo mismo podría ocurrir su excitación ante el sexo de los chimpancés bonobos.

Transexuales

Los participantes transexuales, de hombre a mujer, respondieron como varones, es decir, de forma específica a su categoría sexual masculina y no de forma indiscriminada o general, como las mujeres.

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