Un tema universal Sexualidad

Síntesis conclusiva

Ninguno de los sexos es superior o inferior al otro. Ambos son complementarios y, juntos, representan una unidad humana.

El varón y la mujer no son ni iguales ni desiguales: son únicos.

Enamorarse:

Puede haber sexo sin amor, sin embargo, el amor está siempre relacionado con el sexo

Aún existe el interrogante: se cela porque se enamora o se enamora porque cela

Varón:

Fertilización masculina

El varón debe comenzar a pensar cómo ha de justificar su presencia dentro de la pareja.

Hasta hace poco, el hombre tenía como función, la fertilización y la provisión de alimentos.

Como, hoy, la mujer hace todo e igual de bien, los interrogantes del varón se centran en la búsqueda de las razones que aseguren su utilidad por fuera de la fertilización. Más aún, ahora, donde la tecnología de la fertilización pone en jaque muchas “necesidades”.

Celos y frecuencia copulatoria del varón. Sin pretender hacer una extrapolación de la evolución de nuestra especie hasta el presente, y considerando,

– que el varón cela porque no tiene asegurada su paternidad.

– que en muchos casos, en el reino animal, que nos antecede en la evolución de nuestra especie, existe un solo macho alfa reinando sobre un grupo de varias hembras asegurando, de ese modo, su descendencia.

Entonces, ¿hasta dónde estas observaciones permitirían explicar la conducta del varón en relación a que estarían impulsados, evolutivamente, a tener muchas más experiencias genitales que la mujer?    

¿Qué pasa con el varón?, estadísticas que preocupan:

En irrefutables investigaciones médicas del espermograma, el número de espermatozoide ha ido, muy llamativamente, descendiendo en el tiempo:

En estos estudios el número de espermatozoide ha descendido a un ritmo del 1,9% anualmente (1,4 al 2,4%).

En el año 1940 se consideraba como cantidad normal un promedio de 418 millones de espermatozoides por eyaculado. 

En el año 1990 esta cifra ya había descendido más del 50%, a una cantidad promedio de espermatozoides por eyaculado de 178 millones

Para el año 2010 la Organización Mundial de la Salud consideró, en el mundo, en un espermograma normal, el promedio de espermatozoides por eyaculado de sólo 39 millones.

En el varón, en los últimos 70 años el número de espermatozoide por eyaculado descendió de 418 millones a solamente 39 millones, es decir, a sólo al 10% de los existentes en 1940.

Mujer:

Es indiscutible que la vida TODA ronda alrededor de la mujer.

Memoria femenina: Cuando una mujer “selecciona” sexualmente un varón, para continuar con “los pasos que requiere” para que la atracción pueda devenir en amor, debe satisfacer sus necesidades de “sentir” que el elegido llena las condiciones para protegerla a ella y… (¿su descendencia?).

En la búsqueda de información, que va llenando espacios en su memoria, interroga a sus allegados, amigas, amigos, parientes… y en las charlas y salidas con el sujeto de su elección, agudiza su observación.

Ella va posponiendo la relación formal hasta tanto, en su memoria, se satisfaga la información requerida para fundamentar su seguridad.  

Amor y desamor: así como resulta difícil llegar a esa relación formal, así también, no le resulta fácil a la mujer, terminar con ellas. Las experiencias negativas con su pareja van “borrando” o superponiendo, paulatinamente, a los anteriores recuerdos gratificantes hasta que estos desaparecen o son totalmente anulados.

Entonces, es muy difícil que una mujer vuelva a recomponer la relación, a recuperar la conexión erótica con esa misma pareja cuando, por vivencias sucesivas, engaños, mal trato, escasas muestras de afectividad, etc. su memoria ha borrado los recuerdos que le indujeron a su elección.

Muchos psicólogos concuerdan que es mucho más difícil recomponer una pareja cuando la mujer ha perdido las razones para ser fiel que cuando el varón es el infiel.

Sensibilidad y practicidad: otra de las dificultades del alma femenina se halla en la exquisita sensibilidad que muchas veces le juega en su propia contra, dificultando su sentido pragmático de la vida y su practicidad para dilucidar sus acciones.

 Sensibilidad y practicidad: otras características del alma femenina se hallan en su exquisita sensibilidad y, también, en su perspicaz sentido práctico de la vida.  Su sensibilidad le juega en contra cuando las circunstancias le imponen, para su propio desconcierto y estupor,  opciones prácticas de “sobrevida” que aseguren la protección de su descendencia y la suya aún antes de que se pierda aquello que suscita su sensibilidad.

Feminismo: las muchas veces esforzadas feministas tienen razón en atribuirle a la cultura muchas creencias y hábitos que condiciona las actitudes de los sexos. Sin embargo, sus cuestionamientos hacia el instinto materno o la de anular las “diferencias”, etc., etc., debería dilucidarse, también, con una mirada sobre nuestro ancestros.

Es clarísimo todo lo que han conquistado en su lucha por la “liberación” de la mujer. Simplemente. A esas incansables y generosas luchadoras, que no dejen de prestar atención a algunas “razones”. creencias y costumbre que acompañaron, acompañan y acompañarán al ser humano en su evolución como especie.

Una evolución que continúa y… continuará…  

Entonces, en poquísimo tiempo, ¿qué pasará con el varón? y luego, ¿qué pasará con la mujer?

Freud expresa respecto a la filogenia que. “la evolución se extiende también a la cultura y la sociedad. Y enuncia, “cuando fracasamos, fracasamos todos, aun los que aparentemente ganan pues, la naturaleza los empuja hacia el infortunio”.

Tecnología

Hoy, la ciencia brinda la posibilidad, mediante la fertilización in vitro, de que un solo varón pueda brindar sus espermatozoides para fertilizar un gran numero de mujeres sin necesidad de que ambos siquiera se conozcan.

También, se podría prescindir de los varones clonando células de las mismas mujeres o fertilizando el óvulo de una con el genoma “X” de otra. Claro, nacerían sólo mujeres salvo que, con el avance de la medicina, se pueda clonar o preservar, en un laboratorio, múltiples genomas “Y».

O, que la evolución de nuestra especie…

¿Por qué?

Continuar con esta apasionante aventura de vivir incita a escudriñar sin descanso sobre las primeras cuestiones filosóficas:

¿por qué existimos?; ¿de dónde venimos?; ¿qué es el universo?; ¿qué…. ???

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